RUTA DE LA
PLATA: CRUZA ESPAÑA DE NORTE A SUR.
PRIMERA PARTE: ASTURIAS ROMÁNICO Y PRERROMÁNICO
Desde época remota, existe una ruta trazada entre montañas, valles y
llanuras, que une el norte y el sur de España, en cuya cuenca baja del
Guadalquivir de la antigua Iberia floreció la primera gran cultura
urbana occidental, bajo la mítica monarquía de Tartessos, a finales de
la Edad de Bronce. Debido a la gran riqueza minera por ellos controlada,
y a las posteriores mediterráneas -fenicias, griegas y romanas-, el sur
de España adquirió gran significación como productor de metales
preciosos.
Cuando los romanos llegaron a España, construyeron una carretera, más
tarde llamada Vía de la Plata, por donde transitaban las legiones
romanas aprovechando la riqueza de sus recursos. Desde Gijón hasta
Sevilla, casi coincidiendo con el recorrido de la carretera nacional
N-630, ciudades, paisajes y pueblos acuden al encuentro del turista, con
su personalidad propia pero sin abandonar un punto en común, conformando
un atractivo y único viaje cultural trazado a través de las comunidades
autónomas de Asturias, Castilla León, Extremadura y Andalucía.
Debido a la extensión de la ruta, hemos decidido dividirla en varias
entregas, diferenciando entre las diferentes comunidades autónomas. Cada
una de las rutas se pueden hacer por separado o bien unirse en una única
ruta, si tienes tiempo y fuerzas para animarte a intentarlo.
Esta semana te guiaremos a través de Asturias, tierra que requirió un
gran esfuerzo por parte de los romanos para conquistarla y el primero de
los reinos cristianos establecidos contra la invasión islámica. Sus
paradisíacos paisajes, su abundante gastronomía, entre cuyos platos
destacan las tradicionales “fabes” para comer y la sidra para beber, así
como el carácter bondadoso de sus gentes, convierten la estancia en
tierras asturianas en una experiencia muy agradable para los turistas.
El temerario Mar Cantábrico (golfo de Vizcaya) constituye el punto de
partida del itinerario en Gijón, considerada capital de la Costa Verde,
conocida por los romanos como Gigia. Entre el puerto industrial, El
Musel, y la playa de San Lorenzo hay una extensión dividida por el Cerro
de Santa Catalina, para el que Chillida recreó su gran escultura "Elogio
del horizonte". El casco viejo es un centro de animación cultural y
turístico en invierno y especialmente en verano. Entre sus museos
encontrarás el Centro Internacional de Arte, Palacio de Revillagigedo,
la casa donde nació Jovellanos, ahora un museo, y el museo Barjola en el
casco viejo. También hay que visitar el Museo Etnográfico y el Museo de
la Gaita, el Museo de Nicanor Piñole y el Museo de la Fundación Evaristo
Valle.
Posteriormente llegamos a Oviedo, el Lucus Asturum de los romanos y la
capital del Reino de Asturias del siglo IX, donde Alfonso II construyó
un palacio real conocido como la Cámara Santa, así como varias basílicas
e iglesias. La catedral, de estilo gótico (siglos XV y XVI), ha sido
erigida sobre el palacio y las basílicas, rodeando a la Cámara Santa,
dentro de la cual se pueden ver las estatuas románicas del apóstol. Allí
se encuentran los elementos de más valor, como el Arca Santa,
conteniendo las reliquias de santos, la Cruz de los Ángeles, la Cruz de
la Victoria o la Caja de Ágatas. No podemos dejar de visitar la Iglesia
de San Julián de los Prados, una de las más antiguas de Oviedo, el Museo
Arqueológico y los Palacios de Valdecarnaza, Toreno y Velarde, en el
cual se encuentra el Museo de Bellas Artes.
En cuanto a la Asturias prerrománica, ha sido declarada por la Unesco
como Patrimonio de la Humanidad; al constituir un original estilo
artístico que previó con dos siglos de antelación las soluciones
arquitectónicas del estilo románico. Los ejemplos más significativos del
arte prerrománico no se encuentran lejos de Oviedo. En esta ciudad uno
puede visitar la Iglesia de San Julián de los Prados, el templo más
grande en la arquitectura asturiana románica. Sobre el Monte Naranco se
encuentran Santa María del Naranco, que fuera palacio de verano de
Ramiro I, y la iglesia de San Miguel de Lillo, ambas del período
ramirense en el siglo IX. En Pola de Lena podrás visitar la ermita de
Santa Cristina de Lena, también erigida por Ramiro I.
Más información:
Oficina de Turismo de Oviedo. Telf: 98 521 33 85.
Oficina de Turismo de Gijón. Telf: 98 534 60 46.
http://www.revistaiberica.com/Grandes_Reportajes/viadelaplata/laviadelaplata.htm
http://www.infogijon.com/rutadelaplata/
RUTA DE LA PLATA:
CRUZA ESPAÑA DE NORTE A SUR.
SEXTA PARTE: PRESENTE Y PASADO SE FUSIONAN EN LA PROVINCIA DE BADAJOZ.
¿Has encontrado por fin algo de plata? ¿Todavía no? Pues entonces,
tendrás que continuar con la ruta, que llega hoy a Mérida, capital de
Extremadura, en la que podemos ver y conocer su increíble e interesante
conjunto de monumentos romanos, declarados Patrimonio de la Humanidad en
1993, entre los que destacan el Teatro, el Anfiteatro y el Circo. De
gran atractivo es la visita al Museo Nacional de Arte Romano y al Museo
de Arte Visigodo, así como otros monumentos de gran interés
histórico-artístico: puentes, templos, acueductos, presas, calzadas, y
la alcazaba musulmana, que merecen atención especial.
El Anfiteatro, del año 8 a.C. y con capacidad para 14.000 espectadores,
presenta en su fachada 16 portadas que se continúan por unos vomitorium
que terminan en las graderías. Las fieras salían de sus jaulas por un
túnel hacia la fosa central de la arena. A continuación nos encontramos
con el Teatro, el monumento romano más importante de Mérida y del mundo
romano. Tiene capacidad para 6.000 espectadores, distribuidos de la
siguiente manera: en su parte inferior se encontraban los pulpitum o
palcos para las autoridades, la parte media la ocupaba la plebe y la
parte superior era para clases bajas y esclavos. Al lado de estos
edificios se encuentra la Casa del Anfiteatro, y, junto a ella, el
edificio más grande en cuanto a capacidad, el Circo, con un aforo de
30.000 espectadores y unas dimensiones de 400 m. de largo y 100 de
ancho.
Desde Mérida, la carretera nos conduce a Torremegia, donde comienza la
Tierra de Barros, terreno de cerámica y vino donde se cría el famoso
cerdo ibérico. Al llegar a Almendralejo, podrás visitar la Iglesia de la
Purificación, con elementos góticos, platerescos y barrocos, así como
las majestuosas casas del Marqués de Monsalud, el Marqués de la
Encomienda y el Conde de Oliva. Desde allí nos dirigiremos a Calzadilla
de los Barros, que contiene un sorprendente retablo gótico-mudéjar con
paneles de artistas antiguos. Después nos encontramos con Fuente de
Cantos, lugar de nacimiento de Zurbarán. Siguiendo hacia el sur, se
produce un cambio en el paisaje alrededor de la Sierra de Tentudia, las
colinas de Sierra Morena, que constituye el límite natural entre
Extremadura y Andalucía. Sobre el monte Tentudia se encuentra el
Monasterio de Santa María, rodeado por bosques de pinos, castaños y
robles, donde se puede apreciar una magnífica panorámica de la sierra.
Zafra se erige como un símbolo de los numerosos monumentos, paisajes y
pueblos de la zona. A esta localidad la llaman “Sevilla la Chica” debido
al ambiente andaluz de sus blancas casas repletas de flores y luz.
Destaca la arquitectura popular constituida por sus monumentos (el
Alcázar de los Duques Feria, hoy día un parador de turismo, la Iglesia
de Candelaria, con pinturas de Zurbarán, el Convento de Santa Clara, el
panteón de los primeros Duques de Feria, con un museo de santos
ornamentos y utensilios sagrados). Merecen también ser visitadas la
Plaza Grande y la Plaza Chica, ambas porticadas, donde se celebran
ferias de ganado desde 1395.
Otros ejemplos cercanos y sin par de poblaciones blancas en Extremadura
con interesante arquitectura popular son Feria, donde destacan tanto el
pueblo como su castillo, y Llerena, donde se encuentra la Plaza Mayor
considerada como la más bonita de Extremadura.
Entre la gastronomía, destacan la caldereta de cordero, el cocido, el
cuchifrito de cochinillo, el frite extremeño (a base de cordero y
pimentón), la chanfaina de cordero, el jamón y el lomo ibéricos, el
gazpacho, los pistos de peces, las ensaladas, los calabacines rellenos,
la sopa de cachuelas, las migas, las judías estofadas o las patatas
revolconas. Entre los pescados, no se puede dejar de probar la trucha en
escabeche, el bacalao monacal y el bacalao al estilo del monasterio de
Yuste. En cuanto a los postres, resaltan las empanadillas a base de
higos o almendras, las perrunillas (hechas con almendras) o el tasajo
(fiambre popular a base de pata de oveja ahumada con pimentón), así como
la tarta del Casar o el flan de huevo con castañas. Y, para beber, el
licor de gloria y el de bellota o el aguardiente de cereza del Jerte son
siempre una buena elección.
Hasta aquí ha llegado nuestra penúltima etapa en una ruta de la Plata
que llevamos seis semanas recorriendo. La próxima semana llegaremos a
Sevilla para establecer el final de nuestro itinerario. Hasta
entonces...
Más información:
Ayuntamiento de Mérida. Telf: 924 38 01 00.
Dirección General de Turismo Badajoz. Telf: 924 01 06 83.
Ayuntamiento de Almendralejo. Telf: 924 67 05 07.
http://www.spaintour.com/plata.htm#rutaplatatitle
http://www.el-mundo.es/motor/MVnumeros/97/MV035/MV035merida.html
EFARAD: LA ESPAÑA
JUDÍA (V)
UN ENCLAVE JUDÍO EN LA VILLA MEDIEVAL DE RIBADAVIA
Aunque algo lejos de Segovia, Ribadavia (lugar de origen del famoso vino
“ribeiro”), en la provincia de Ourense, constituye nuestro siguiente
destino, ya que acogió durante siglos una importante comunidad judía.
La llegada de los judíos a Ribadavia puede datarse a comienzos del siglo
XI. El hecho fundamental de su aparición fue el establecimiento en la
localidad de la Corte del Reino de Galicia en 1063, siendo rey don
Gracia por herencia de su padre Fernando I “El Magno”. Entre los
caballeros, nobles y administradores, llegaron, conjuntamente, judíos,
verdaderos señores de las finanzas. Poco tiempo después, la comunidad
israelita alcanzó una densidad en población realmente considerable y
persistió en Ribadavia durante siglos, incluso después de la expulsión
de los mismos decretada por los Reyes Católicos. Esta comunidad fue
agrupándose en torno a la parte oeste de la muralla, por la llamada
Porta Nova, que dio nombre a la Judería que allí nace.
En general, la judería de Ribadavia se conserva en buen estado, aun con
los inevitables añadidos incorporados a través del tiempo. Todavía se
ven largas callejuelas que mantienen todo su aroma medieval y rincones
de calles y plazas porticadas por los voladizos, así como patios
rodeados de fachadas por los que no parece haber pasado el tiempo. Hay
cuatro calles importantes, rodeadas por otras secundarias, en un espacio
comprendido entre la plaza Mayor y la muralla de la villa. Los mercados
judíos se ubicaban en bajos y puestos de las calles, y éstas eran
cubiertas por telas para evitar la entrada del sol, proporcionando
comodidad a los clientes y preservando los alimentos. En la actualidad,
aun sin estar cubiertas, penetran por ellas escasamente los rayos del
sol.
La torá, aljama o sinagoga, situada en la Plaza de la Magdalena, en el
mismo corazón del barrio, es el punto de referencia de la judería. En la
actualidad permanecen tanto las columnas exteriores de la casa como su
amplia puerta. Fue erigida hacia los siglos XII o XIII y ocupaba
originalmente toda la fachada oeste de la actual Plaza de la Magdalena.
Su estructura original se mantuvo hasta principios de la presente
centuria. La sinagoga no sólo era casa de oración, ya que en el complejo
de edificaciones de su entorno se realizaban muchas de las actividades
sociales de la comunidad. Allí estaban la carnicería hebraica, el horno
utilizado para cocer el pan ácimo, el baño probático, la escuela
talmúdica y la casa del Concejo. Desde una de las dependencias contiguas
nace un subterráneo dispuesto para salidas de emergencia, el cual se
pierde sin que se sepa la dirección.
La Casa de la Inquisición se encuentra en la calle San Martín. Es un
típico ejemplar de la arquitectura gótica de la última época (siglos XV
y XVI), que experimentó una profunda restauración. Tiene en la puerta
principal un alfiz que la enmarca con singular belleza y que muestra
cinco escudos en relieve, correspondientes a las familias Puga, García,
Camba, Bahamonte, Mosquera y Sandoval, algunos de estos apellidos
pertenecientes a conocidos inquisidores gallegos.
Varias construcciones de viviendas se conservan hasta nuestros días. No
es extraño encontrar en el barrio judío domicilios con sólo tres metros
de fachada y en su bajo la bodega correspondiente, ya fuese para el
envasado del vino o para un taller artesanal. La conformación de las
tiendas y talleres de los artesanos judíos ha dado a la judería un
aspecto muy peculiar, mediante los rellanos y voladizos existentes en
las fachadas de sus casas. Los balcones se proyectan hacia la calle en
atrevidos salientes que tenían como misión proteger a los bajos de la
lluvia. Además, colocaban delante de sus puertas enlosados de piedra a
modo de plataformas, elevadas unos centímetros sobre el nivel de la
calzada, para que la humedad del suelo no penetrara en sus locales.
Una de las características destacables es que, circules en la dirección
que circules, siempre pisarás una alfombra de piedra, ya sea por las
calles o por los soportales, como una continuidad de los edificios, que
conjuntamente permitieron que Ribadavia fuese declarado Monumento
Nacional. En cuanto a la gastronomía judía, rememorando el pasado, Casa
Herminia vende unos exquisitos “dulces hebreos”, con recetas
transmitidas de boca en boca desde nuestros antepasados.
Por otra parte, en septiembre tiene lugar en esta localidad la
tradicional Festa da Istoria, arraigada celebración de carácter
medieval, con vestidos y comida de época, bodas judías, música sefardí,
ajedrez gigante, cetrería, cena medieval,..., y el pago en maravedíes.
De todas formas, ya volveremos en su momento. Por ahora, dejaremos las
tierras gallegas para dirigirnos la semana que viene a Tudela, en la
comunidad navarra. Hasta entonces...
Más información:
Oficina de Información y Turismo. Telf: 988 47 12 75.
Oficina de Turismo de Ribadavia. Telf: 988 12 34 56.
Estación de Autobuses. Telf: 988 47 09 55.
http://www.redjuderias.org/caminos/ribadavia.html
http://web.jet.es/cem/sefarad.htm
SEFARAD: LA
ESPAÑA JUDÍA (III)
TOLEDO, CENTRO NEURÁLGICO DEL JUDAÍSMO OCCIDENTAL
Una vez abandonada la provincia de Cáceres, nos adentraremos en la
ciudad de Toledo. Capital espiritual y administrativa del judaísmo
occidental, Toledo constituye un sinónimo de Sefarad, manteniendo
incluso su prestigio entre los judíos sefardíes en la actualidad,
quienes sintetizan la memoria del pasado histórico hebreo con la sola
mención de su nombre. El número y la calidad intelectual de sus
habitantes hicieron que la judería toledana alcanzase resonancia
universal. Sus poetas, sus científicos, sus traductores, sus filósofos,
sus maestros del Talmud y sus hombres de negocios marcaron la pauta y el
estilo de vida que siguieron multitud de judíos repartidos por el mundo
entero.
El barrio judío de Toledo llamaba la atención por su extensión, mucho
mayor que lo habitual en otras ciudades. Situado en la parte
suroccidental de la ciudad, desde la muralla bajaba la cuesta hasta el
río Tajo e incluía en su interior una fortaleza conocida con el nombre
de Castro de los Judíos. Hoy todavía algunas calles llevan nombres que
recuerdan este pasado, como la de Samuel Leví o la Travesía de la
Judería. La arteria principal del barrio era la calle hoy llamada del
Ángel, donde aún puede verse un arco del Barrio Judío.
Resulta complicado delimitar la llegada de los judíos a Toledo. Sin
embargo, la comunidad judía comenzó a adquirir importancia a partir del
momento en que la ciudad se convirtió en sede de la monarquía visigoda.
La población judía fue en aumento hasta el punto en que, según las
fuentes históricas, a finales del siglo XIV las sinagogas de Toledo eran
más de diez. De todas ellas se conservan aún dos espléndidos templos:
Santa María la Blanca y la sinagoga del Tránsito.
Santa María la Blanca fue construida en el siglo XIII y funcionó como
sinagoga hasta la segunda mitad de la decimoquinta centuria, fecha en
que pasó a convertirse en templo cristiano bajo la advocación de la
Virgen. El edificio, de índole mudéjar con fuertes influencias almohades,
recuerda a una mezquita. En su interior, las cinco naves se encuentran
separadas por arcos de herradura sobre pilares ochovados. Su decoración
está basada en medallones, florones con veneras, de atauriques,
estrellas y lirios. La sencillez del edificio queda remarcada por unas
cubiertas de madera de alerce de “par hilera” en las naves laterales, y
de “par y nudillo” en las intermedias y central.
En 1550, el cardenal Martínez Silicio, agregando casas colindantes,
convirtió la sinagoga en un beaterio para prostitutas arrepentidas.
Entonces se reformaron las tres cabeceras planas mediante un proyecto de
Covarrubias, añadiéndoles un retablo atribuido a Berruguete o a Juan de
Borgoña. Muy cerca de Santa María la Blanca, en los sótanos de las casas
números 13 y 15 de la calle del Ángel, se conservan los restos de unos
baños que, según algunos, pertenecían a dicho templo.
La sinagoga del Tránsito fue construida hacia 1357. En su arquitectura
recoge influjos del arte islámico cordobés, almohade y gótico. En su
interior nos encontramos con un enorme salón de oración, iluminado por
la luz que se filtra a través de las celosías de yeso. Sus muros
laterales, coronados por bellísimos arcos polilobulados, están decorados
por una rica yesería a base de motivos vegetales (palmas, piñas, hojas,
lirios, etc.), con inscripciones de salmos bíblicos. La cabecera del
salón se cubre con un triple arco polilobulado donde se guardan los
rollos sagrados del Torah. Por último, la techumbre de madera aparece
decorada con estrellas de ocho puntas.
En 1492, al producirse la expulsión de los judíos, la sinagoga pasó a la
Orden de los Caballeros de Calatrava, que transformaron su uso, primero
en priorato, luego en encomienda, y más tarde, durante el siglo XVIII,
en ermita dedicada al Tránsito de Nuestra Señora. Durante las guerras
napoleónicas fue barracón militar, hasta que en 1877 se declaró
monumento nacional. Allí se encuentra el Museo Sefardí, abierto en 1971,
que recoge muestras del pasado judío en la España anterior a 1492 y de
las pervivencias mantenidas por esta comunidad de origen hispano, los
sefardíes. Junto a este edificio, en excavaciones recientes, se han
recuperado unos baños rituales judíos. Pese a todo, lo más importante de
la sinagoga del Tránsito son sus inscripciones hebraicas. De ellas, unas
son bíblicas, con pasajes tomados de los salmos, y otras, en el muro
oriental, son históricas, con bellas dedicatorias al constuctor de la
sinagoga, don Semuel ha-Leví, y al Rey Don Pedro I de Castilla. Junto a
la sinagoga del Tránsito se halla la llamada Casa del Greco, antiguo
palacio de don Semuel ha-Leví Abulafia.
Y hasta aquí nuestra visita a los vestigios judíos en la bella localidad
de Toledo. La semana que viene nos trasladaremos a otra ciudad cargada
de encanto: Segovia, cuya aljama hebrea llegó a contar con cinco
sinagogas y un cementerio. Hasta entonces...
Más información:
Oficina de Turismo de Toledo. Telf: 925 22 08 43.
Museo Sefardí. Telf: 925 22 36 65.
Sinagoga de Santa María la Blanca. Telf: 925 22 72 57.
http://web.jet.es/cem/sefarad.htm
http://www.el-mundo.es/motor/99/MV124/MV124judios.html
SEFARAD: LA
ESPAÑA JUDÍA (IV)
EL LEGADO SEFARDÍ EN SEGOVIA: UNA CONVIVENCIA DE VARIOS SIGLOS
Los primeros testimonios históricos que se conservan de la comunidad
hebrea segoviana datan del siglo XIII. Un siglo más tarde, su población
aparece esparcida por toda la ciudad y sus arrabales. Los judíos vivían
plenamente integrados con los demás miembros de la comunidad segoviana y
no se vieron involucrados en las violentas matanzas que ensangrentaron
las juderías españolas en 1391. No sería hasta 1481 cuando un decreto de
los Reyes Católicos les obligaba a vivir encerrados en un barrio
exclusivamente judío.
La ciudad, que ha acogido hospitalariamente a todas las culturas que han
llegado a su superficie, no podía carecer del testimonio de la presencia
judía en sus calles, materializado en dos Juderías, la Vieja y la Nueva,
sus cinco sinagogas y el enterramiento judío situado ahora en el paraje
de El Pinarillo.
Siete arcos de ladrillo delimitaban la Judería segoviana, situada en la
parte sur de la ciudad. Allí se encuentra la antigua Sinagoga Mayor, que
desde 1410 es convento femenino e iglesia del Corpus Christi.
Adentrándonos en el barrio, por callejuelas estrechas y recoletas,
llegamos hasta otra de las sinagogas, alguno de cuyos muros han sido
recientemente descubiertos en la biblioteca del colegio de las Madres
Jesuitinas. Tras la Puerta del Socorro, y la Plaza del mismo nombre, nos
encontramos con el Puente de la Estrella, ya abajo, en el valle de los
Clamores. Y al otro lado del río, el enterramiento.
La Sinagoga Mayor, en el actual colegio de las Jesuitinas, se sitúa en
el corazón del barrio, casi justo donde confluyen las Juderías Vieja y
Nueva de la ciudad de Segovia. Fue convertida en iglesia en 1410, cuando
doña Catalina la confiscó en castigo de un supuesto sacrilegio cometido
por algunos rabinos. Los monjes jerónimos del Monasterio de Párreces se
hicieron cargo del culto y llevaron a cabo transformaciones en su
estructura. Posteriormente, un incendio devastó el templo en la
madrugada del 3 de agosto de 1899. Una restauración llevada a cabo poco
después del incendio nos permite tener constancia de la presencia del
templo, que nos abre la puerta a la Judería de Segovia.
Otras sinagogas fueron la llamada Sinagoga Vieja, situada en la antigua
Almuzara y cedida en 1412 a los frailes mercedarios. O la de Burgos,
ubicada en la calle de Escuderos, fuera del contorno de la Judería. La
sinagoga del Campo, edificada en torno a 1456, se encontraba a la vera
de la muralla. Por último, la Sinagoga de los Ibáñez de Segovia, muy
próxima a la anterior, sufrió una radical transformación en el siglo
XVIII. Afortunadamente, en las obras realizadas recientemente, han
aparecido la estructura y vestigios del antiguo edificio.
La calle de la Judería Vieja se llamó, en tiempos, Calle Mayor. Allí se
encuentran vestigios de viviendas judías. Resulta obligatoria la visita
a la casa de la familia Coronel, familia conversa que, sin embargo,
siguió gozando de notorio poder. Casa blasonada, aunque con su escudo
picado por el parentesco que la familia contrae con Juan Bravo. Al final
de la calle de los Capitanes Paz y Orduña, unas empinadas escaleras nos
conducen, a la izquierda, hacia la Plaza del Rastrillo, recoveco de lo
más evocador, que nos conduce hacia la Judería Nueva y hasta la Plaza
del Socorro, en la que sobrevive una de las puertas que daban acceso a
la ciudad de Segovia, con los airosos paños de la muralla en cuya base
podemos hallar algunas piedras funerarias romanas, haciendo de cimiento
a la construcción militar.
Pasada la puerta, debemos acercarnos hacia la Casa del Sol, actual Museo
Provincial, desde donde tendremos una hermosa perspectiva sobre el valle
del Clamores y podremos reconocer el itinerario que los judíos
segovianos recorrían en sus funerales hasta llegar al cementerio del
Pinarillo, justo al otro lado del valle. Las excavaciones realizadas en
la Cuesta de los Hoyos han puesto al descubierto dos clases de
construcciones: las cuevas y los sepulcros, labrados en caliza compacta,
con los esqueletos intactos, en posición supina y mirando al Oriente.
Aquellas oquedades pudieron a su vez servir de refugio en los días de la
expulsión a quienes no querían renegar de su fe ni abandonar la ciudad.
En 1492, a raíz de la expulsión, la antigua Judería fue denominada
Barrionuevo y algunos conversos transformaron sus viviendas y las
dotaron de fachadas de piedra y patios porticados. Una alteración más
radical tuvo lugar a fines del XIX, cuando, invocando razones de
honestidad y decoro, se cerraron muchas callejas y se alinearon otras.
Más información:
Oficina de Turismo de Segovia. Telf: 921 46 03 34.
Ayuntamiento de Segovia. Telf: 921 41 98 00.
Patronato Provincial de Turismo. Telf: 921 46 29 06/14.
http://www.redjuderias.org/caminos/segovia.html
http://www.abaforum.es/pibarra/sefarad/cnsegovi.htm
http://web.jet.es/cem/sefarad.htm
http://www.el-mundo.es/motor/99/MV124/MV124judios.html
SEFARAD: LA
ESPAÑA JUDÍA (VII)
CINCO SIGLOS DE ASENTAMIENTOS JUDÍOS EN GIRONA
Llegamos por fin a nuestra última etapa en la que de nuevo hemos
recorrido España, esta vez para visitar los vestigios de la comunidad
hebrea en nuestro país. Esperamos que hayas disfrutado del viaje, al
cual ponemos la guinda en la provincia gerundense.
La primera noticia de judíos en Girona la aporta un documento que afirma
que veinticinco familias se establecieron en la ciudad en el año 888.
Estos primeros habitantes supusieron el embrión de una comunidad que
creció muy rápidamente dentro del Call, nombre que reciben en Cataluña
los barrios judíos.
El período de esplendor tuvo lugar durante el siglo XIII. A finales de
esta misma centuria la comunidad judía constituía el 7% de toda la
población total de la ciudad. Algunas de sus familias llegaron a ser
miembros importantes de la comunidad y disfrutaban de una excelente
posición llegando, incluso, a relacionarse con las grandes familias
cristianas del municipio.
A partir del siglo XIV las cosas tomaron otro matiz: los extremismos y
fanatismos desembocaron en ataques y agresiones. Estos hechos, junto a
las muertes ocasionadas, redujo notablemente el número de judíos en
Girona. En 1492, Girona, como el resto de las poblaciones españolas,
acató la orden del rey Fernando que decretaba la expulsión de todos los
judíos del territorio español.
El barrio judío o Call de Girona tenía como eje la calle de la Força. A
ambos lados se abrían diversas callejuelas. Las del lado este descendían
hasta la muralla de las Ballesterías y actualmente han desaparecido. La
segunda de las sinagogas se encontraba frente a las actuales escaleras
de la Virgen de la Pera, que se utilizó desde el siglo XIII hasta
mediados del XIV. Junto a la Catedral, entre ésta y el Palacio
Episcopal, sitúan los historiadores la primera sinagoga de Girona y la
más antigua de Cataluña.
En el lado oeste de la Força el call estaba formado por calles estrechas
y empinadas como la de Lluís Batlle, antigua calle de la Sinagoga, la de
Hernández, que aún tiene cerrado el acceso, la de Cúndaro o el tramo
superior de la Força, que recibía los nombres de calle del Mercadell o
del Call Judaic, por encontrarse al final de la misma el mercado judío
medieval.
Una de las calles más emblemáticas del antiguo barrio judío, y una de
las mejores conservadas, es la calle de Sant Llorenç, centro del call
del siglo XV. A través de sus peculiares escaleras se accede al edificio
que en el siglo XV albergó la última sinagoga, y que actualmente es la
sede del Centro Bonastruc ça Porta. En él se sitúa el Museo de Historia
de los Judíos de Catalunya, actualmente en elaboración y con cinco salas
abiertas al público desde 1993, y el Instituto de Estudios Nahmánides,
dedicado a la recopilación de datos, documentos y bibliografía y a la
promoción del estudio de todo aquello concerniente al judaísmo y a la
Girona judía. Ambos centros dependen del Patronat Municipal "Call de
Girona", creado en 1992.
Los Baños Árabes, edificio románico de los siglos XII y XIII utilizado
como baño público, ha sido considerado por algunos como un baño judío,
pero su lejanía con el centro del call hace que esta hipótesis sea
improbable. Ante este edificio se inicia el llamado Paseo Arqueológico,
que discurre junto a la antigua muralla de la ciudad y que conduce hasta
la Torre Gironella, una de las torres de defensa del recinto amurallado
medieval, que sirvió de refugio a los judíos durante el ataque cristiano
de 1391.
En la plaza de Sant Domènec se levanta el edificio de les Aguiles,
antigua universidad del siglo XVI. Al fondo de la plaza se ubica el
convento medieval, en lo alto de cuya escalinata tuvo lugar un exaltado
sermón, con claros matices antijudíos, de san Vicenç Ferrer en 1409.
En el lado opuesto de la ciudad medieval, a la izquierda de la Catedral
y del Paseo Arqueológico, está situado el monasterio benedictino de sant
Pere de Galligants, sede del Museo Arqueológico, donde se halla la
colección de lápidas hebreas halladas en el cementerio judío de Montjuic.
Las estelas funerarias son de los siglos XIII, XIV y XV, y constituyen
una de las más importantes colecciones de la península.
Y esto ha sido todo en cuanto al legado judío sefardí respecta.
Esperamos que hayas disfrutado de la ruta. La semana que viene, más...
Más información:
Red de Juderías de España. Telf: 629 77 84 48.
Centro Isaac el Cec. Telf: 972 21 67 61.
Oficina de Turismo de Girona. Telf: 972 22 65 75.
http://web.jet.es/cem/sefarad.htm
LA RUTA DE
LOS CHOZOS EN LA SIERRA DEL SUÍDO
Esta semana nos vamos a trasladar hasta la Sierra del Suído, en la
provincia de Orense, limitando con Pontevedra, con alturas de hasta 1050
metros sobre el nivel del mar, donde encontraremos numerosos chozos o
edificaciones que dan buena cuenta de la arquitectura del medievo, en
medio de un paraíso natural digno de ser visitado.
Desde la localidad de Avión podemos elegir dos trayectos diferentes para
llegar a nuestro destino, bien por Nieva o bien por Abelenda. La primera
alternativa exige desviarse por la carretera OU-212 hacia Nieva, a la
altura del Sifón. En el segundo de los itinerarios, por la misma
carretera, habremos de desviarnos hacia Abelenda. Vayas por uno o por el
otro, ambos desvíos se encuentran perfectamente señalizados.
El chozo constituye una construcción en piedra de neis donde se
cobijaban los pastores de la Sierra del Suído, quienes, cada día,
durante todo el año, se turnaban para cuidar el ganado. Aparte de
admirar su arquitectura, podremos hacernos una idea de las costumbres
campestres de los oriundos de antaño. Aunque no se dispone de datos
arqueológicos fiables ni de documentos que detallen la fecha de su
construcción, se puede adivinar su origen en los años de difusión del
románico (siglos XII y XIII), según se desprende de la técnica empleada.
Recientemente reconstruidos, los chozos integran una pieza única, con
una superficie de unos 20 metros cuadrados, alrededor de los cuales se
situaban los “cortellos” (la mayoría derruidos en la actualidad),
pertenecientes a las diferentes familias y destinados a albergar a los
becerros. En las cercanías de los chozos había a su vez un redil, de
cachotería, losas y grandes bloques pétreos. Cerrando el conjunto se
ubicaban losas verticales para delimitar la zona de pastoreo de cada
chozo, entendido éste como unidad de explotación ganadera de montaña.
Los chozos se sitúan en torno a los 900 metros de altitud sobre el nivel
del mar, en la falda naciente, protegidos de los vientos y aprovechando
la inclinación de las laderas de la montaña, permitiendo la integración
de los tejados con la pendiente del terreno, lo cual facilitaba su
construcción.
Además de los chozos, en los alrededores podrás contemplar el nacimiento
del río Avia, a la altura de los chozos de Cernadas y San Xusto. Para
comer, encontrarás un área de descanso a la altura de los chozos de
Carixa. Además, podrás refrescarte en la fuente de piedra gigante, de 20
metros de altura, en el Chan do Valdohome. Asimismo, en el lugar se
encuentran diversos caminos de piedra que parten del pueblo de Rodeiro y
se bifurcan a los chozos de San Vicente, Oroso, Abelenda, Carixa y
Rodeiro. También hay diferentes caminos comerciales del vino, instalados
en la Edad Media. También denominado Camino do Arrieiro, la ruta
transcurría de Ribadavia a Santiago de Compostela.
Por otra parte, el Suído constituye la fuente madre de muchos ríos,
entre los que destaca el Avia, principal afluente del río Miño, que nace
en Fonte Avia (1.053 metros) y el Couso, afluente del Avia. Por la otra
vertiente cabe destacar el río Verdugo, el Cubeta o Folgoso, que
terminan todos en aguas del Atlántico. El río Avia a su paso por Avión
da forma con sus aguas al embalse de Albarellos.
Aquí ponemos punto y final a nuestra ruta, aunque no olvides que
exactamente dentro de una semana volveremos a instalarnos en tu buzón
para descubrir nuevos y atractivos parajes de nuestra geografía. Que
pases un buen fin de semana...
Más información:
Ayuntamiento de Avión. Telf: 988 48 60 00.
http://www.ourensenet.com/avion/chozos.asp
http://www.concelloavion.org/senderismo/sender.htm
http://www.concelloavion.org/chozos.htm
PAISAJES VÍRGENES
EN EL MACIZO DEL CAROIG (I)
El territorio de las montañas del Caroig se encuentra ubicado en el
centro geográfico de la Comunidad Valenciana. Los veintitrés pueblos que
lo componen son diferentes, aunque comparten un mismo carácter: aquí el
genio del lugar salta a la vista, y es que el Caroig posee un importante
legado natural de singular belleza. Adentrarse por los parajes de esta
zona constituye un placer para la vista, el oído y el olfato, pues la
naturaleza de sus pueblos nos renueva, liberándonos del estrés y las
preocupaciones, con un cálido aroma de vegetación mojada por las
siseantes aguas o de pino mezclado con hierbas aromáticas.
En el seno del macizo encontraremos fuentes, ríos, cuevas, grutas,
gorgos, senderos ecológicos, yacimientos arqueológicos (como el poblado
ibero de Moixent), y pinturas de arte rupestre. Éstas muestran escenas
de caza y recolección de la miel, actividad a la que aún se dedican los
habitantes de la zona.
En primer lugar nos trasladaremos a Antella, donde resulta indispensable
presenciar el Barranc de la Mañana, un paisaje de singular belleza donde
está permitido acampar. Una vez allí, visitaremos la Font Dolça y L’Azud
d’Antella, antigua acequia real del Júcar, donde se pueden realizar
deportes acuáticos como el piragüismo. Destacan, a su vez, la Iglesia de
la Purísima Concepción y la Torre, resto de lo que fue el palacio
señorial árabe.
Nuestro siguiente destino se llama Sumacàrcer, un pintoresco pueblo
asentado en la ribera del Xúquer, donde éste se abre, reflejando en sus
aguas la cúpula azul de la iglesia. La Esgoletja nos ofrece preciosas
vistas del río más caudaloso de la comunidad, la “Azud” de Escalona y,
al fondo, la presa de Tous. Dentro del pueblo es interesante visitar la
capilla del Santísimo Cristo, de los siglos XVII y XVIII, con frescos de
la época. Otro monumento relevante es la iglesia parroquial, edificada
en el siglo XVIII. Desde la ermita, situada en lo alto de una colina,
también del siglo XVIII, gozaremos de magníficas vistas panorámicas de
todo el valle y la vega de naranjos del río Xúquer. Por último,
conoceremos las ruinas del castillo, de época califal y cristiana (s. X-XIII),
en cuya ladera se han encontrado restos íberos y de la Edad de Bronce.
Posteriormente, nos dirigiremos hasta la localidad de Tous, que no es
sólo un pueblo, sino un jardín. El paraje más bello es quizás su famoso
embalse, por el que se puede practicar el senderismo. Otros lugares
bonitos son la sima del Campillo y la cueva del Candil, una oquedad que
se recorre en parte en barca, repleta de esas formas rocosas que tardan
millones de años en aparecer: las estalactitas y estalagmitas.
Por otra parte, el trayecto de Sumacàrcer a La Canal de Navarrés nos
conduce por preciosos lugares si seguimos las antiguas sendas por las
que iban a pie los lugareños. La Costa, el enlace principal con la
comarca vecina, es una senda que ladea el Barranco del Lobo, con una
rica variedad de flora autóctona. La Fuente de la Teja la hallamos en la
subida al puerto hacia Navarrés, a dos kilómetros del pueblo. Por
último, El Barranco de La Virgen lleva a la fuente de la Tosca, lugar en
el que podemos disfrutar de la tranquilidad y el aroma del monte
mediterráneo.
Durante las próximas semanas haremos un exhaustivo recorrido por la zona
del macizo, pues merece la pena recorrerlo en su totalidad, por la
multitud de tesoros que encierra en sus paisajes. Esperamos que lo hayas
disfrutado. El jueves que viene, más y mejor.
Más información:
Asociación Macizo del Caroig. Telf: 96 222 48 16.
Ayuntamiento de Moixent. Telf: 96 229 50 10.
Ayuntamiento de Sumacàrcer. Telf: 96 259 52 80.
http://www.paralelo40.org/comarcas/caroig.htm
http://www.costamediterranea.com/dondeir/valencia/caroig.html
http://www.caroig.com/conoce/index.htm
http://www.arterupestre.net/territorio/macizodelcairog.htm
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